Tan en mí, que el agua corre
en vertiente sagrada,
que en calma sorbes.
Quédate a mi lado.
Enrédate en mis cabellos,
que el viento se volverá sereno.
Y si aún no te animas,
abre tu pecho.
Descúbreme que ahí anidas.
Te amo en carne propia.
Te adoro en alma mía.
Te creo en rito eterno.
Sin final de ningún día.
. . .
LA ESPIRAL DE LA VIDA...
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*Parada en esta espiral*
*misteriosa, **enigmática,*
*retadora e inspiradora*
*del camino *
*de la vida;*
*llega el recuerdo para ser*
*también presente co...
Hace 2 días
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