El mundo gira a tu ritmo
Por ti
El sol besa tu tierra
Por ti
El agua canta en tu día
Por ti
El aire perfuma tu cabeza
Quédate en mí
Y todo será por ti.

Tanto que estoy a tu lado,
que el aliento se me gasta diciéndote TE AMO.
Sin huesos calma mi fuerza del sustento de tu alma
que busca aliviar la angustia de la distancia.
Encuentra el silencio del sol de mi presencia,
Ven en mi amada mía
El camino se calma por tus pasos
Por caminar el silencio
Donde nos besamos.

Cada paso que caminas,
Es sendero que destina.
Al encuentro más divino,
Que en mis brazos escribimos.
Cada gota es el motivo
Que alimenta nuestro océano prometido.
¿Y tú qué crees que aun no ansío tu peso sobre el mío?
¿Y tú qué crees que no están mis labios llenos de desierto?
Recibe mi brisa en cada momento,
Soy yo mismo que te besa eterno.

Tanto hace el sol que insiste en besar a su dama mientras maneja el día.
Si fue él mismo que eligió el cielo para no dejar de amarla
Si fue él mismo que vistió su amor de giro eterno a una tierra para disimular su furia de amor
Él dice que lo hizo por no quemarla, que la anatomía de su cuerpo no resistiría su calor.
Él declaró que la ama eterno y la penetra cada noche con su luz
Dijo que Él la ama
Él la cuida en el secreto de su silencio.
Todos lo saben, nadie lo reconoce.
Él brilla solo por ella
Ella sigue girando segun su orden
Da vueltas sobre ella para cumplir su sentencia.
Duda, muchas veces duda de no ser capaz de tanto amor.
Por eso sigue obediente a su designio...
No espera, no tiene esperanza, solo la certeza de que Él la ama.
¿Será por eso que de tanto en tanto ella se esconde para llorar en silencio?.
Toda la vida espera nueve veces ver su cara para comenzar a ser quien ella desea.
Mientras Él la alimenta con su mirada para confirmarle desde el cielo que la ama.


El Faro de Alejandria | ® Derechos Reservados, 2011 A.Zuccoli | Adaptación y Desarrollo: CampitoMedia